HISTORÍA DEL DÍA “EL AMOR VENCIÓ”

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Jose Alfredo, un humilde auxiliar administrativo, tímido y apocado, con una autoestima baja y que no ha tenido suerte en el amor, sin embargo aunque lo haya ido tan mal y ha tenido tantos amores no correspondidos, no se resigna a dejar de enamorarse, cada día ve y saluda a una guapa recepcionista, Raquel, siempre la saluda, y a veces se para a conversar con ella, aunque las conversaciones no son muy largas, se limitan a un “¿Cómo has estado?…”, Raquel es una guapa joven, agradable y dicharachera, y eso a Jose Alfredo no le ha dejado indiferente y su corazón vuelve a enamorarse, pero Jose Alfredo debido a las malas experiencias anteriores, no confía que pueda conquistar el corazón de Raquel y la ama en silencio.

Jose Alfredo se come las ganas de decirla lo que siente, y se pregunta ¿Tendrá novio? ¿La caeré bien? y se atormenta pensando – “Rayos, seguro que no se sabe ni nombre, sólo soy para ella un simple trabajador, un pesado que la hace perder su tiempo”, Jose Alfredo es un poeta aficionado y se puso a escribir para dedicarla unos versos y quería entregarla en mano esos versos, pero aún así tenía dudas ” ¿Y si la importuno con esto?” y luego pensó ” Que sea lo que Dios quiera, ya mas que he metido la pata en la vida, una mas”.

Al día siguiente, Jose Alfredo fue a hablar con Raquel.

Hola, Raquel -dijo Jose Alfredo

Holaaa, ¿Cómo estás? – dijo Raquel

Ahí voy jeje, como siempre ¿Y tú? – dijo Jose Alfredo

Yo bien, gracias -dijo Raquel

Hmmm..Raquel, me vas a disculpar -dijo Jose Alfredo

¿Qué pasó? -dijo Raquel

Mira, yo te quería entregar esta nota, por favor, léela, es importante -dijo Jose Alfredo

Antes de nada, decirte, quiero disculparme por importunarte con esto, de verdad

Hmmm….Dios mio, es un poema -dijo Raquel, Raquel se quedó impresionada y se emociona.

No se que decir, Jose Alfredo -dijo Raquel- Es precioso, de verdad, reconozco que es raro esto, pero me ha impactado, te conozco de hace muy poco y siempre me has parecido una bellísima persona, eres muy educado y amable.

Muchas gracias, Raquel – dijo Jose Alfredo.

No sientas culpa por sentir lo que sientes, se nota que eres una persona que vale muchísimo, de verdad no esperaba esto de ti la verdad, y me encantó, me encantaría quedar y conocernos mejor ¿Quieres? -dijo Raquel

Claro, me encantaría -dijo Jose Alfredo.

Toma mi número y estamos hablando -dijo Raquel

Jose Alfredo al ver esta reacción tan increíblemente positiva a sus versos, está mas que feliz y tienen su primera cita, y luego unas cuantas mas, hasta que el amor entre ellos surge.

Me lo ha pasado muy bien, Jose Alfredo, eres muy lindo siempre, muchísimas gracias -dijo Raquel.

Muchísimas gracias a ti, preciosa, tu si eres increible, siempre lo pensé y ahora lo pienso mas -dijo Jose Alfredo.

De pronto se dan un beso de lo mas tierno y dulce.

Te amo, Raquel, muchísimas gracias por este milagro tan maravilloso -dijo Jose Alfredo

Yo también te amo, Jose Alfredo, el milagro es conocerte a ti y me parece increíble que nadie valorase hasta ahora un hombre tan maravilloso como tu, tengo muchísima suerte de tenerte, amor -dijo Raquel

A veces la vida da vueltas, y se hace posible lo imposible, los amores platónicos se hacen reales, esto pasa pocas veces, pero es tan maravilloso que suceda.

Historias de la vida “Humillar al débil es miserable y cobarde”

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La historía de hoy se centra en un chico tímido y apocado llamado Timoteo, un chico con una discapacidad intelectual limite, esta discapacidad le hace un ser vulnerable, Timoteo trabaja de conserje-recepcionista en la oficina de los hermanos Mateo, hoy nos centraremos en un desagradable incidente entre uno de los Mateo y Timoteo.

Don Mario Mateo, un hombre amable ante la gente pero muy prepotente en el fondo, que no tiene problema de tratar mal al que cree inferior a el.

Don Mario entra en los baños de la oficina.

¿Qué es esto? – Preguntaba enfadado Don Mario

¡Esto está lleno de pelos! (por lo bajini) Se va enterar Timoteo.

¡Timoteo! ¿Te recortaste la barba en el baño? – Preguntaba Don Mario

No, señor -Contestó Timoteo

¿Puedes venir a mi despacho? – Dijo Don Mario.

Ya en el despacho de Don Mario, la tensión se mascaba en el ambiente.

Te volveré a hacer la pregunta, Timoteo – dijo Don Mario

Dígame, señor – dijo Timoteo

¿Te recortaste la barba en el baño? – Pregunto tenso Don Mario

No, señor – dijo Timoteo

No me mientas, Timoteo, me estás mintiendo – acusaba Don Mario

De verdad, señor, no fui yo – dijo Timoteo

Creo que me estas mintiendo, y no me gusta que me mientan, Timoteo – seguía acusando Don Mario

Señor, le juro que no fui yo – dijo ya nervioso Timoteo

No jures en falso, Timoteo, no jures en falso, fuiste tu, ¡No mientas! – acusaba mas Don Mario

No le miento, señor, ¿Por qué lo iba a mentir? – dijo nervioso Timoteo

Porque siempre mientes, Timoteo, no haces otra cosa, ¡Eres un mentiroso, Timoteo! ¡No haces mas que mentir! – acusaba muy enfadado Don Mario

¡Basta, señor! -dijo lloroso Timoteo

Basta, señor – dijo burlonamente Timoteo, – ¡Mentiroso! ¡Haces lo que te da la gana siempre! Cuéntame ¿A que ya estabas tratando de ver que teníamos en la caja fuerte? Cuéntame, tonto

¡Por favor, señor! ¡Eso es mentira, señor! -dijo lloroso gritando Timoteo

Y te metes en mi ordenador a ver pornografía, ¡pedazo de pervertido! ¡inmoral! – acusaba fuera de si Don Mario

¡Noooo, don Mario! ¡Es mentira, señor! por favor – dijo lloroso gritando Timoteo

Eres un desastre, Timoteo, anda vete ya – dijo Timoteo

Ya a solas, Don Mario en su despacho se jactaba de su hazaña y se decía a si mismo – Ya me desfogue, siempre viene bien gritar a este tonto para aliviar tensiones, bueno a otra cosa, (suena su movil) ¡Hola, Jose! gusto en saludarte, que bueno que hablo contigo, que alegría ¿Cómo estas, amigo?

Mientras Timoteo fue al baño a llorar desconsoladamente tras la terrible humillación de D.Mario, y se decía ¿Por qué me pasa esto a mí?, la moraleja de esta historía es que abusar del débil es lo mas miserable del mundo, todas las personas merecen respeto y consideración, abusar de la debilidad de la gente es miserable y cobarde.